Tecnología y marketing siempre han ido de la mano para acercar a empresas y clientes. Y un ejemplo de ello son los códigos QR; un gadget fácil de crear y más fácil aún de usar, que se puede incorporar a la publicidad online y offline (paradas de autobús, carteles, latas de refresco…).

También pueden contar historias o dirigirnos al marketing de contenidos. Un conocido restaurante de comida rápida lo usa para encaminarnos hacia su página, donde sus redactores, freelance o no, nos aportan su redacción de contenido para acercar la marca de una forma amigable. Según he leído en un artículo, la telefonía móvil se ha convertido en el principal lector de códigos QR, ¿y quién no lleva un Smartphone en el bolsillo?

Los códigos QR al fin y al cabo son un enlace virtual más entre cliente y marca, y por tanto ayudan al posicionamiento SEO. Y aún más si se complementa con el content marketing. El SEO sabe que estos cuadraditos suponen una gran visibilidad, pues amplían la extensión y cobertura de la empresa, ayudan a generar bases de datos útiles, aportan imagen de modernidad y son herramientas muy económicas, tanto para las compañías como para los usuarios.

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