El Marketing de contenidos es una baza sin la que no se puede jugar un papel de relevancia en el mercado a día de hoy. Ya sea mediante la creación de contenido para blog o para mantener un canal abierto de comunicación en las redes sociales, hay una serie de errores que uno no puede permitirse:

  • Renunciar a la emotividad.  Bien por parte de un Redactor freelance o por un profesional del marketing, el contenido debe saber tocar la fibra sensible del receptor. De esta forma, se conseguirá una mayor viralidad y hará las veces de herramienta SEO.

 

  • Vender el propio producto y olvidarse de uno mismo. No se puede utilizar el contenido para gritar a los cuatro vientos lo buenos y baratos que son los productos, pues solo operaría como un anuncio, una promesa más de un vendedor entre tantos. Se ha de mantener la originalidad y la honestidad, transmitir los valores, llenar de humanidad todo lo referente a la empresa.

 

  • Tratar temas tabú. Aunque parezca una obviedad, no está de más recordarlo. La política, la religión, el género no se tocan, bajo ningún concepto.

 

  • Aislarse de la realidad. Hay estar en el mundo, saber qué ocurre ahí fuera. Por ejemplo, si se celebra un mundial de fútbol, este podría constituir un campo abonado para apelar a las pasiones y conquistar al público.

 

  • Conformarse con lanzar un mensaje a los cuatro vientos. Hay que buscar la comunicación de doble sentido y no quedarnos en un mensaje unidireccional. Solo así conocer lo que piensan de nosotros y establecer una estrategia coherente.

En definitiva: no se puede comprar contenido sin más:  la emotividad, el branding, el sentido común, la actualidad y la búsqueda de respuestas conforman los ingredientes que no pueden faltar en la coctelera de un creador de contenidos.

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