Según un estudio publicado por la plataforma Startupxplore, en el último año se crearon 2.551 nuevas empresas en España, un 26 % más respecto al ejercicio anterior.

Ser diferentes y convencer al público es el reto al que se enfrentan hoy los cientos de emprendedores que buscan abrirse camino en el mundo de los negocios.

El empresarial se ha convertido en un mundo muy competitivo y, por ello, de nada vale tener una buena idea o el mejor equipo humano o la historia más conmovedora si no se sabe cómo contarla al resto del mundo y darse a conocer. Tener un pitch conciso y claro, capaz de cautivar a la audiencia en tan solo quince o veinte minutos, es la clave para destacar entre otros mensajes y dar el salto. Pero, ¿cómo hacer para que esta presentación verbal se convierta en el momento estelar de todo entrepreneur?

Estudiar al público

En un pitch todo debe estar milimetrado. Desde la puesta en escena hasta las referencias que se hagan al público o la ronda de preguntas que pueda realizarse al final de la presentación. Por ello, lo mejor es conocer quién estará al otro lado: intereses, trayectoria profesional, zona geográfica de influencia, en qué otras startups suele invertir, etc. A partir de aquí se podrá adaptar el mensaje para que resulte lo más cercano posible a la audiencia.

Presentarse

Por muy obvio que parezca, este momento es crucial. A todo el mundo le gusta saber desde el principio quién y cómo es el emprendedor que tiene delante y el nombre de la startup. Eso sí, debe ser en no más de treinta segundos. A continuación, es el momento de decir a qué se dedica: por qué es diferente, qué necesidad o necesidades del mercado cubre, en definitiva, por qué el inversor debe prestar atención a ese discurso.

Storytelling o el momento de la verdad

No es cuestión de ser vanidoso y decir que la empresa es la mejor. Ir directo al grano es un plus. Contar la historia humana que toda start up tiene detrás y hacerlo de la manera más breve pero original posible. Una idea contada a través de una historia tiene hasta un 70 % más de posibilidades de ser recordada, de generar un vínculo emocional. En este punto hacer mención al equipo humano que forma la empresa es un imperativo.

Apoyo visual

Una imagen vale más que mil palabras y este es el momento de ponerlo en práctica. Acompañar el pitch de una proyección con estadísticas y sencillos cuadros comparativos para explicar objetivos, costes, tiempos y beneficios –al estilo Canvas-, es un acierto.

Con estos consejos, todo emprendedor podrá disfrutar y agradar con su pitch. Lo principal, no mentir y ser uno mismo. ¡Adelante!