Todo lo que rodea a las fórmulas de transmisión del mensaje comercial de las marcas ha dado un vuelco en los últimos años. El marketing de contenidos o content marketing, como técnica de sugestión dentro del inbound marketing, se afianzó con la expansión del blog como cauce para abastecer al consumidor de información descontaminada de ese tono propagandístico de la publicidad tradicional. Pero, con el tiempo, ha ido dejando claroscuros, básicamente derivados de ese empeño en camuflar la verdadera naturaleza marquista de su mensaje con el revestimiento inmaculado de una finalidad informativa.