Hoy en día, las marcas centran gran parte de su actividad en potenciar el marketing de contenido como herramienta SEO, para obtener una posición elevada en los distintos buscadores y, así, lograr una mayor visibilidad. Para ello, muchas empresas optan por comprar contenido a redactores freelance. No obstante, todavía siguen aplicándose diferentes estrategias de marketing offline, como el ambush marketing, combinadas con estrategias de marketing online.

El ambush marketing, también conocido como marketing de emboscada o parasitario, puede proporcionar grandes beneficios a la marca, aunque algunos consideran que es una práctica de competencia desleal. Se trata de asociar una marca a los grandes acontecimientos aprovechando el prestigio y la repercusión que los acompaña. Se ponen en práctica estrategias que  logran crear un elevado impacto visual en el espectador.

Los ejemplos más habituales los encontramos en eventos deportivos de gran repercusión mediática. La forma en la que este tipo de publicidad puede aparecer depende de factores creativos y de los valores que la marca pretenda resaltar, pero los canales de difusión más comunes suelen ser vehículos, globos aerostáticos, fachadas… En definitiva, se trata de aprovechar cualquier elemento alrededor del recinto donde se celebre el evento para hacer publicidad. Pero también se lleva a cabo dentro del mismo, mediante la distribución de obsequios como ropa, gorras o paraguas que el aficionado inconscientemente se llevará a casa.

A través de una llamada de atención que impacte o bien recurriendo a regalos, el ambush marketing busca un efecto ramificador que expanda la penetración de la marca mediante la incursión directa o indirecta en medios de comunicación tradicionales, pero también en otros medios como en las redes sociales o en contenido para blog. Esta estrategia logra ahorrar en costes de publicidad, pues la marca llegará a un mayor número de personas al presentarse en eventos multitudinarios

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