Progresivamente el vídeo está posicionándose como una de las herramientas con mayor valor añadido en el área del marketing de contenidos, cuya incidencia en la estrategia de este apunta a dimensiones extraordinarias, con la previsión de doblarse en los próximos dos años la cifra de internautas afines al vídeo online. Dado su vertiginoso ritmo de crecimiento, es evidente que la consolidación de las empresas en Internet pasa por cuidar al máximo un recurso que fomenta llamativamente el tráfico de visitas, por la ventajosa indexación que los motores de búsqueda hacen de aquellas páginas que los contienen. A ello debe añadirse la implicación en el mensaje transmitido que el vídeo genera en los usuarios, especialmente de dispositivos móviles, llegando a un CTR del 14%.

Estableciendo la necesaria vinculación del content marketing con el fenómeno de las redes sociales, puede afirmarse que el vídeo estimula la viralización del contenido con el que se asocia, lo cual obedece al efecto de tentación sobre el usuario de compartir contenidos en las redes con mayor ahínco que en el caso de cualquier otro material no audiovisual.

En el contexto del content marketing de las empresas B2B, al margen del contenido escrito en el cual adquieren gran protagonismo los redactores freelance, dos tercios de las mismas enriquecen con vídeos el mensaje comercial que pretenden lanzar, siendo consecuentes con la relación de causalidad existente entre la persistencia en la introducción de este elemento y su efectividad.

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