Branding, esa palabra anglosajona tan usada en marketing, es el proceso mediante el cual construimos  la imagen de nuestra marca. Pero el branding va mucho más allá de la identidad corporativa.

En principio, parece que pudiera bastar con elegir un nombre que nos identifique (y que debería ser elegido teniendo en cuenta su impacto potencial en otros mercados, si se está pensando en la internacionalización) o un logotipo con un diseño que no pase de moda (en el que tiene particular relevancia elegir bien los colores o formas que lo componen, no sólo por las sensaciones que transmiten, sino también para no correr el riesgo de que nuestra imagen de marca se considere atrasada). No obstante, el consumidor recordará sobre todo la imagen global de la marca, en el sentido más emocional que podamos darle. Si bien esto no es exclusivo del posicionamiento SEO, sí que hay que tener en cuenta que esta visión de la imagen de marca posiciona en los buscadores: cuanto más identificado con ella se sienta el público, más posibilidades de aparecer en las primeras posiciones de resultados.

Lo que queda en la memoria del cliente es lo que la marca es capaz de trasmitir, resultado de un proceso de branding. Si realizamos una buena construcción de la imagen, nuestro cliente asociará a nuestra empresa o marca a una sensación o emoción positivas: hay que lograr que esa percepción sea la correcta y que realmente nos identifique (con el valor añadido de nuestra marca). Una buena estrategia sería la creación de un blog que, gracias a la redacción de contenido adecuado, se convierta en nuestro gran aliado en el posicionamiento de la marca en la red. Podemos obtener fácilmente contenido original contratando a una agencia de redacción de contenido SEO o a redactores freelance. Es recomendable que el blog no lo escriba siempre la misma persona, sino que se solicite contenido de varios redactores para que los posts suenen diferentes  y  se abarquen distintas perspectivas, aunque se siga siempre un mismo patrón. Dependiendo de la estrategia de marketing online,  sería aconsejable integrar nuestro blog junto con la web de empresa.

Mediante el branding buscaremos resaltar la fortaleza de nuestra marca, sus puntos fuertes, aquellas características intangibles que la diferencian de las demás, esas cualidades que queremos potenciar ante los ojos de nuestro cliente, ya sea sensación de cercanía, seguridad, credibilidad o cualquier otro valor que nos defina.

En cierto modo, a través del branding buscamos empatizar con nuestro público objetivo, enseñarle quiénes somos y qué le ofrecemos acorde a sus deseos; queremos que ese target o ese cliente le tome “cariño” a la marca porque se identifica con ella y conecta con su mensaje.

¿Cómo lograrlo? Con mucho esfuerzo, con una buena estrategia de marketing de contenidos y un excelente modelo de comunicación.

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