El marketing de contenidos es un arte que consiste en entender qué quieren los clientes para, así, entregárselo de forma convincente y útil. Para ello, esta rama del inbound marketing utiliza como arma la creación de contenidos atractivos, capaces de atraer a potenciales clientes hacia las empresas. Sin embargo, para hacer arte se necesitan artistas y es aquí donde entran en juego los redactores freelance. Todo redactor freelance que se precie que escriba contenido para un blog, por ejemplo, o para una página web o red social, nunca debe olvidar que su objetivo es vender. Para comprar contenido los usuarios tienen que percibir que están ante algo diferente que les aporta valor.

Técnicas que mejoran los contenidos online

Los redactores freelance son los especialistas de la palabra en Internet, por lo que deben ser conscientes de que el marketing de contenidos es la habilidad de comunicarse con el público objetivo sin necesidad de estar vendiéndole nada directamente.

Escribir bien: ningún redactor puede permitirse el lujo de cometer faltas de ortografía o de no usar correctamente las estructuras gramaticales del idioma.

Ser original: no hay que hacer lo que todos hacen.

Estructurar las ideas de forma visual: si cada idea es colocada en un párrafo diferente, el lector podrá discernir mejor su contenido.

Captar la atención: el primer párrafo del texto y el último son claves a la hora de captar la atención. No hay que tener miedo, además, de usar la conocida llamada a la acción. Cuanto más visible sea, mejor.

Evitar hablar de la marca con demasiada frecuencia. Hay que recordar que se vende a través de los contenidos.

En definitiva, para que una obra se convierta en arte es necesario contar con la experiencia de los buenos artistas, en este caso de los redactores freelance.