El primer paso para una empresa es saber a qué mercado o público va a ofrecer sus productos o servicios. Este mercado puede ser global y generalizado o específico.

Una de las claves fundamentales para un efectivo marketing de contenidos y branded content es tener claro a qué mercado va dirigido el servicio o producto.

Y aunque muchas veces se piensa que ofrecer un servicio o producto muy general dará mejores opciones de venta, lo cierto es que también tiene el inconveniente de que la competencia, igualmente, será mayor en este caso. La especialización y un tipo de cliente más específico permiten contar con un segmento de mercado más fiel si los productos son de calidad. En cualquier caso, y sean cuales sean los clientes, es imprescindible adoptar las estrategias correctas de brand content y saber cómo enfocar las campañas de content marketing. Para ello, hay que identificar los perfiles de consumidores que tiene la empresa.

La figura del buyer persona de Netflix

Dentro del branded content hay ejemplos destacados como el del buyer persona de Netflix. Pero ¿qué es un buyer persona? Es un personaje ficticio que se crea en base a un perfil de cliente, durante el estudio de un mercado, para hacerse una idea u obtener un modelo de cliente potencial. De esta forma, la empresa se acerca a conocer quién es su cliente, qué le gusta, cómo siente, cómo sueña, qué necesita, qué le molesta, etc. En base a su personalidad y modo de sentir, ver y contemplar la vida, diseñará su producto y orientará su campaña de marketing.

Hay una serie de preguntas que ayudan mucho a esta labor de conocer y perfilar a ese buyer persona, y son las siguientes:

-¿Cuánto sabe el comprador del producto o servicio?

-¿Qué otros medios de comunicación emplea para hacerle llegar info de productos de consumo?

-Problemas o necesidades del buyer persona.

-Impacto del producto en la vida del buyer persona.

-¿Qué productos están mejor posicionados entre los competidores?

-¿Cómo diferenciar a varios buyer persona?

-¿Quién influye en las decisiones de compra?

-¿Cómo responden los consumidores a las apelaciones?

-¿Qué canales de comunicación prefiere el consumidor?

-¿Cómo y cuándo adopta las nuevas tecnologías?

Conociendo las respuestas, es posible dominar la información que permita decidir los canales más adecuados para hacerle llegar al consumidor el mensaje más efectivo, según se trate de un niño pequeño que ve dibujos animados, adolescente, estudiante, ama de casa, treinteañeros, profesionales o gente más madura. Será posible llevar a cabo un mejor marketing de contenidos en redes sociales y fuera de ellas. Y es que cada buyer tiene sus propios anhelos y exige diferentes modos de llegar a él. Conocerlo es la clave para aumentar las ventas.

 

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