El storytelling es una de las técnicas más utilizadas para lograr cautivar a los lectores a través de una historia. Sin embargo, parece que no está todo escrito en lo relativo a estrategia de marketing de contenidos, ya que una nueva técnica ha entrado con fuerza en escena: el storydoing.

¿Qué es eso del storydoing?

Existe un sinfín de técnicas de marketing que se utilizan de forma recurrente, sobre todo en el mundo del copywriting. El storytelling es tan solo una más de ellas, aunque se ha extendido mucho a lo largo de los últimos años. Esta técnica se basa en principios muy antiguos, que buscan conectar con el cliente apelando a los sentimientos.

El storydoing busca ir más allá, no creando una historia emotiva, sino viviendo la misma. No se trata de contar las cosas, sino de serlas. Las empresas pueden mantener sus estrategias de comunicación clásicas, pero deben ir un paso más allá, demostrando que están comprometidas de verdad con el mensaje que lanzan en sus contenidos.

Esto afecta no solo a herramientas como un blog, sino que trasciende esa barrera, impregnando todas las áreas de una compañía: sus productos, sus mensajes, sus contenidos, etc. Gracias a esta estrategia de comunicación, los consumidores viven también esas historias, participando de ellas de una forma muy directa. Esto conduce, inevitablemente, a una identificación con los valores de la marca, que desemboca en mayor fidelización con la empresa. Toda una experiencia.

¿Existen ejemplos de éxito a través del storydoing?

Existen, y no son pocos ni con poco calado. El clásico ejemplo es Apple, una empresa que apuesta por esta estrategia. La compañía de la manzana no se limita a crear un producto con un diseño cuidado con precios elevados, sino que liga su historia a una serie de valores que resultan atractivos al cliente. Así, su mensaje se hace realidad a través de la exclusividad, del estilo, de que el cliente se sienta diferente al resto. Algo que se aprecia en todos y cada uno de los movimientos que la marca hace.

Otro caso muy conocido es el de la empresa Starbucks, que es ya mucho más que un simple café. La empresa se ha asociado con una idea de calidez y modernidad que lleva también a sus establecimientos, a sus vasos y, por supuesto, a sus campañas de publicidad. Entrar en uno de los establecimientos de la cadena significa más que tomar un café: es un remanso de paz con estilo donde también es posible trabajar de forma relajada.

¿Acabará el storydoing con el storytelling?

No necesariamente. El storytelling sigue siendo una buena estrategia del marketing de contenidos. Los expertos lo entienden como la evolución natural de este tipo de técnicas, relacionadas con contar historias, de manera que, en principio, ambos son compatibles.

Mientras que contar historias en los contenidos sirve para emocionar y apelar al lector, conectando con él, el storydoing permite llevar las cosas a otro nivel, creando una experiencia real y tangible. La cuestión radica en el enfoque que prefiera la marca, pero ambas opciones son excluyentes.

Tener claro qué es el storydoing permite no solo beneficiarse de su potencial como técnica de marketing, sino también crear un impacto muy profundo ante el cliente y la competencia.

Gracias a él, las marcas pueden hacer algo más que contar historias: pueden ser la historia que cuentan, transmitiendo un mensaje poderoso que haga sentir integrado al consumidor. Si esto sucede, la marca no tendrá clientes, sino amigos y fans. El sueño de cualquier experto en marketing hecho realidad. Y todo a través de una sencilla estrategia.