Para que tu estrategia de marketing de contenidos tenga éxito, hay una serie de criterios que debe cumplir el contenido que publiques: tiene que ser abundante, estable, original y de calidad

Muchas veces, las empresas no disponen del tiempo necesario para poder  dedicarse a la planificación y la redacción de posts que alimenten el blog de empresa o la web corporativa, por lo que cada vez es más habitual comprar contenido a empresas especializadas o contratar los servicios de redactores freelance.

 Sin embargo, para ellos el tiempo  también es un recurso muy limitado que, en ocasiones, dificulta las tareas de redacción, empobreciendo y restando calidad a los textos. Ante esta situación, algunas empresas se han lanzado a crear herramientas informáticas de apoyo a los redactores freelance.

Por ejemplo, Quabel  es un editor de textos online que permite almacenar y gestionar los artículos que escribes, clasificándolos por etiquetas, y redactar textos con un formato simple y una interfaz fácil que evita las distracciones. Además, ofrece la posibilidad de marcar los objetivos de redacción, tanto en relación al tiempo que le puedes dedicar como al número de palabras que necesitas escribir.

Con un objetivo similar se lanzó Write or Die 2, una herramienta que permite configurar fondos de pantalla relajantes y programar modos de recompensa o castigo con estímulos visuales y sonoros, que se activan una vez transcurre el tiempo fijado para llevar a cabo un determinado objetivo de redacción.

Tomato.es, en cambio, es un simple cronómetro de 25 minutos que puedes visualizar en la pantalla mientras escribes tus posts. Observar en cada momento el tiempo del que dispones puede ayudarte a concentrarte y, así, sacarás el máximo rendimiento.

Otras herramientas similares, como Cherrytree, que permite crear notas, fichas y guardar enlaces, o Bubble.us, que permite crear mapas conceptuales online, también comienzan a ganar adeptos entre los redactores freelance.  Aunque una de las más famosas es Plotbot, una plataforma de escritura colaborativa en la que se puede interactuar con otros autores cuando se te agotan las ideas.

En definitiva, el redactor freelance ya no tiene por qué estar solo ante una hoja en blanco, ya que puede contar con estas herramientas, algunas de las cuales son gratuitas, que le ayudarán a sacar el máximo provecho de sus ideas y del tiempo del que dispone para la redacción.