Muchos poseedores de páginas web o los propios redactores freelance piensan que para desarrollar un marketing de contenidos efectivo basta con aplicar un buen SEO con palabras en negrita. A estas alturas nadie duda que la creación de contenidos es un aspecto esencial para el buen posicionamiento de un sitio web, pero se debe apoyar en otras estrategias como el linkbuilding.

Para los que no estén familiarizados con este término, el linkbuilding es una red de links.  Así de sencillo. Es la tela de araña de contenido que tejemos en nuestra web. Como linkbuilding no solo se consideran los links internos de la página, sino todos aquellos links que enlazan desde otras páginas a nuestro contenido original.

¿Para qué sirve el linkbuilding?

Es una de las formas más efectivas de potenciar el marketing de contenidos. Cuando un robot de Google (u otro buscador) entra en una página, sigue todos aquellos links que encuentra. Cuantos más links de contenido de calidad encuentre, más importancia le dará al sitio web en las búsquedas. Otra práctica interesante es introducir enlaces en las fotografías, todo comunica y todo suma y el aspecto visual goza de gran peso en la red.

Lógicamente, de nada sirve tener muchos links si estos están vacíos de contenido. Conviene recordar que para el marketing de contenidos, lo importante es la creación de contenido de calidad.

Prácticas a evitar

Hay que tener mucho cuidado de no crear enlaces de contenido de poca calidad, y se deben revisar periódicamente los enlaces para ver si están “rotos” o “caídos”. Es recomendable tener un control de los sitios en los que se publican los links y qué contenido se enlaza. En todo caso debe existir una relación entre la página de origen y la de destino, de lo contrario se pierde credibilidad de cara al usuario.