Para poner en marcha un negocio y darle publicidad se debe recurrir a una estrategia clave, el marketing de contenidos. Para ello, es necesario que se invierta tiempo en la creación de contenidos que deberán ser originales y atractivos. El objetivo es atraer lectores y fidelizarlos, así como clasificarse de forma natural en los motores de búsqueda, lo que conocemos como posicionamiento SEO.

Este contenido inédito puede ser visual, auditivo o escrito. Esto incluye desde blogs, artículos, webs, cartas a los clientes, medios de comunicación sociales, podcasts, entrevistas grabadas, infografías, fotos y videos. La mayoría del contenido es creado y publicado con un público concreto en mente.

Para conseguir una buena estrategia orientada al cliente debe atenderse a algunas preguntas clave, tanto para redactar nuestro propio contenido como si se prefiere contar con redactores freelance:

¿Para quién se escribe? el error común que cometen muchos propietarios de negocios es escribir para sus compañeros en lugar de sus clientes. Debemos conocer a nuestros clientes para escribir sobre sus intereses y atender sus dudas.

¿Cuál es el perfil del cliente? a la hora de crear contenido se suele tener en mente a  los clientes potenciales. Dependiendo del tipo de negocio bastará con dirigirse a un perfil más genérico o será fundamental acotar más el objetivo y dirigirse a un público muy determinado.

¿Cómo hacer la vida más fácil a los clientes? al crear la estrategia de contenido, tratar de pensar en las futuras preguntas que los clientes puedan plantearse. Al encontrar respuestas y soluciones a esas preguntas estaremos dando a los clientes un servicio útil.

¿Cómo mantener al público? en este punto, sabemos ya para quién escribimos y los temas que pueden interesar. Ahora surge otra duda, ¿cómo captar su atención y mantener su interés? Una rápida búsqueda en la red nos revelará qué contenidos son más populares y cuales son objeto de consulta por el público.

¿Cómo llamar a la acción?  hay que asegurar el atractivo del contenido e invitar a la acción, por ejemplo facilitando el contacto con la empresa o negocio.