Las necesidades y preocupaciones del consumidor son los nuevos factores que, frente a las estrategias de marketing tradicionales –enfocadas sobre todo a los datos generales del usuario– se tienen en cuenta en el inboud marketing. Así, gestionar el buyer persona se convierte en una pieza clave de las acciones de mercadotecnia en el escenario actual, caracterizado por la multimedialidad, la conexión y la multiplicación de canales de comunicación. El marketing de contenidos –bien sea mediante la decisión de comprar contenido o de crear contenido para blog– bebe por tanto de la información de calidad pero también del conocimiento en detalle de sus distintos destinatarios.

Pasos a seguir por una empresa para definir  a este receptor

1. Investigar: una entidad empresarial que desee conocer su buyer persona tiene que empezar por recolectar la información necesaria que le permita saber a quién se dirige, cómo es su público, qué le interesa, cuáles son sus diferentes necesidades, qué le preocupa y qué puede ofrecerle la firma para ayudarle en su día a día. Entrevistas o encuestas son algunos métodos útiles.

2. Agrupar: tras contar con la información pertinente, hay que gestionarla para obtener respuesta a las preguntas formuladas al inicio. Se trata de saber exactamente cuáles son los antecedentes que identifican a ese consumidor, qué objetivos persigue, qué le preocupa y cómo puede ofrecerle ayuda la empresa.

3. Ordenar: organizar todos esos datos de forma visual y contundente es el siguiente paso de esta estrategia.

4. Crear: finalmente, llega el momento de poner nombre y cara a este usuario tipo. A continuación, su perfil podrá ser empleado en las distintas acciones que precise la empresa.

En resumen, construir estos personajes permite dividir a los consumidores que pueden comprar en una empresa o influir en otros, afinando de este modo todas las campañas y mensajes empresariales.

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