La llegada de Internet y las nuevas tecnologías han revolucionado el marketing y la publicidad.

La publicidad tradicional usa la televisión, radio y prensa, sin embargo, el nuevo marketing, también llamado marketing de contenidos, funciona con Internet.

Hasta hace unos años lo más común para llegar al espectador era usar la publicidad tradicional, que mediante la radio, prensa y televisión se comunicaban con él. Mientras tanto, hoy en día el marketing es un sistema bidireccional donde el cliente también participa en el proceso comunicativo -en especial- gracias a Internet. Para llegar al usuario las empresas usan técnicas de marketing, como branded contentmarketing de contenidos y el llamado inbound marketing.

¿En qué consiste la publicidad tradicional?

Consiste en herramientas de marketing basadas en anuncios en prensa, radio o televisión con fines divulgativos para atraer al cliente. Se trata de un sistema monocanal en el que la información la transmite la empresa (el emisor) y el cliente (el receptor) apenas participa.

¿Qué es exactamente el marketing de contenidos?

El marketing de contenidos es parte de un todo, que es el inbound narketing, y es el arte de comprender lo que quiere saber el cliente y ofrecérselo en un formato adecuado. Pero primero hay que hacer que el cliente te encuentre, a través de técnicas content marketing que crean contenidos de marca (esta es la labor del marketing de contenidos) que enganchan al espectador.

¿Cuáles son las cinco principales diferencias entre ambos?

La primera diferencia es que la publicidad tradicional no funciona como antes, ya que hoy en día Internet nos permite comunicarnos con la empresa (feedback) y ha cambiado el modo de relacionarse con las compañías.

Otra desigualdad de la publicidad tradicional es que atrae la atención del usuario por poco tiempo, interrumpe, es más cara y no se mide bien. Gracias al SEO y técnicas como el brand content, se da valor a la marca, se contabiliza el tráfico de nuestra web y se crea contenido viral. Son menos invasivas y los clientes las valoran más.

La tercera disimilitud es que en el marketing de contenidos la comunicación es de doble sentido y el cliente participa en él, mientras que en la publicidad tradicional la comunicación es de una sola vía, de la empresa al cliente.

La publicidad tradicional informa, mientras que el marketing de contenidos impacta en el cliente. En branded content hay ejemplos que tocan la fibra sensible del espectador, como por ejemplo, el de los Red Bull X Fighters o la campaña Nenuco compromiso.

La quinta diferencia es que el marketing de contenidos se complementa con otras técnicas como el brand content. Mientras la publicidad tradicional tiene un solo uso, usar diferentes fórmulas enriquece la atención del espectador y lo fideliza.