El marketing de contenidos parecía haber desplazado al email marketing. Sin embargo, ambas herramientas parecen coexistir y complementarse. Así lo manifestaron los representantes de algunas reputadas empresas en el Social Media Point, celebrado a finales del pasado mayo en Barcelona. En este evento, experimentados comunicadores explicaron que continúan apostando por el correo para llegar de forma de directa a los clientes, lograr conversión y establecer fidelización.

Los criterios de envío de correos han ido evolucionando con el paso del tiempo, para evitar su identificación con correo spam. El error del pasado fue comprar bases de datos y realizar envíos masivos que acababan en la papelera. Sobre la redacción del texto, debe tenerse en cuenta que los filtros antispam localizan las palabras clave que utiliza un spammer. Comprar contenido o encargarlo a un redactor freelance, que se basará en el contenido específico para blog de la empresa, es una buena solución.

Las claves son una buena segmentación y la personalización. Segmentar por distintos criterios y, sobre todo, distinguir entre los potenciales clientes y los que ya son clientes, ofertando novedades a estos últimos y un precio de “cliente distinguido” con mensajes como: “te avisamos el primero”.

En la personalización es preciso añadir algún dato que haga especial mención al destinatario. Es importante que este se sienta implicado y que pueda dar su opinión, mediante encuestas que denoten su grado de satisfacción. También se puede hacer un seguimiento cada vez que haga una compra, ofrecerle nuevas promociones y, sobre todo, destacar alguna ventaja, como un descuento sólo para productos ofertados por email. Asimismo, siempre conviene remitir al blog de la empresa.

Las analíticas son importantes para saber qué correos han sido abierto y cuáles no. Y ante todo, hay que ir con cuidado con la confidencialidad y la protección de datos. En definitiva, lo más práctico es dirigirse sólo a quienes han aceptado recibir promociones y novedades vía email.

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