Las personas necesitan la aprobación de los demás a la hora de tomar decisiones. Se trata de un fenómeno que sucede no solo en el ámbito offline, sino también en el online y, concretamente, en las redes sociales. En el universo del social media se conoce con el nombre de social proof o prueba social, un concepto que explica cómo los usuarios adaptan su comportamiento a las actitudes de otros.

El fenómeno del social proof puede verse a diario en una gran variedad de situaciones. Por ejemplo, en el momento de buscar un sitio para comer. Si hay dos restaurantes similares, uno con pocos comensales y el otro casi lleno, los individuos se sentirán atraídos por el segundo. ¿Por qué? Porque, de manera inconsciente, asociarán la cantidad a la calidad, es decir, según su esquema mental, si hay mucha gente es porque se come bien.

En el terreno de las redes sociales, el social proof también se refleja. Es posible observar cómo plataformas como Twitter, Facebook, Instagram, etc, se hacen eco de toda clase de comentarios. La repercusión que alcancen irá en función del usuario que los realice. Así, si provienen de la cuenta de un usuario que posee más de 10.000 seguidores, es probable que llegue a más seguidores que si el usuario solo tiene 100.

Es más, cuantas más veces se comparta un comentario, más posibilidades tiene de que se continúe compartiendo, dado que, en múltiples ocasiones, los usuarios del social network actúan motivados por la repercusión o viralización de un contenido.

En este punto hay que destacar la figura del influencer. Por ejemplo, si un usuario con muchos seguidores (como un actor o deportista famoso) ensalza las bondades de un producto en cuestión, los individuos volverán a dejarse guiar por la “manada”. Muy posiblemente recordarán que ese producto tuvo mucho éxito en la red social, por lo que estarán más cerca de adquirirlo.

El marketing, entonces, puede utilizar el social proof para mejorar la conversión e incrementar el tráfico al sitio web. La clave está en comprender y aprovechar este fenómeno psicológico para conseguir que el consumidor realice determinada acción.

La influencia de las actitudes del resto está grabada en el subconsciente de los individuos sin que estos se hayan percatado. De esta circunstancia puede beneficiarse el marketing online. Para captar más clientes, las marcas tendrán que demostrar a los consumidores nuevos que, antes que ellos, muchos han comprado sus productos y han quedado satisfechos. La lógica les dictará que tantas personas no pueden estar equivocadas.

Implementar el social proof no solo es vital para aumentar la audiencia e influir en sus decisiones de compra, sino que también es una eficaz herramienta para lograr que los consumidores se conviertan en prescriptores de la marca.