Basar la estrategia publicitaria en el marketing de contenidos puede ser una buena forma para que un emprendedor promocione su negocio sin emplear demasiados recursos económicos. Construir una comunidad de clientes fieles e involucrados, que les guste su marca y que al final se conviertan en preceptores, es una solución para dar a conocer su negocio sin gastarse una fortuna: la única inversión será la contratación de redactores freelance para que creen contenido para el blog y la web en caso de que no tenga los conocimientos o el tiempo necesario para hacerlo.

Este tipo de marketing, además de dar una gran visibilidad, es una estrategia de la que la empresa se verá beneficiada a largo plazo. Utilizando las herramientas SEO adecuadas y creando contenidos de calidad y de manera periódica (es bueno no olvidarse nunca de “alimentar” el blog y las redes sociales) se tendrá una base sólida para posicionar la empresa por delante de la competencia a medio y largo plazo.

Antes de comprar contenido hay que asegurarse de que este es adecuado para la actividad profesional y que será interesante para la audiencia objetiva del producto: si no es así, todo el trabajo habrá sido en vano.

El marketing de contenidos es el mejor aliado para fidelizar a los usuarios junto a una buena estrategia de atención al cliente. La marca comenzará a ser familiar para el público y atraerá a más compradores, que se interesarán por ella. El blog y las comunicaciones también facilitarán que los demás entiendan a qué se dedica una empresa, y por qué necesitan sus productos.

Branding, posicionamiento y fidelización son conceptos que todo aquel que esté pensando en emprender debe entender y trabajar. Sin ello, es difícil que una nueva empresa encuentre su espacio en el mercado y perdure en el tiempo.

Imagen.