Con motivo de la actual situación económica mundial, la estrategia de muchas compañías ha sido el uso del marketing de contenidos positivos, siendo conscientes de la situación real y apelando al positivismo en sus campañas. Estas empresas han tenido en cuenta  uno de los pilares básicos del marketing: conocer la situación del público objetivo, un conocimiento, por otro lado, necesario para comprar contenido publicitario o simplemente crearlo.

¿Cuál es la estrategia de las grandes marcas?

Las empresas siempre están buscando cómo sorprender al consumidor, cómo llamar su atención y atraerle de forma original. Pero ¿qué ocurre cuando los clientes están pasando por un mal momento para comprar? La respuesta a esta pregunta la han sabido plasmar muy bien empresas como Coca-Cola, Campofrío, Gas Natural o Loterías y Apuestas del Estado. Son ejemplos de grandes compañías que han basado su éxito comercial en un marketing de contenidos positivos ¿Cómo? Pues humanizando su marca gracias al uso de mensajes empáticos y solidarios.

Está demostrado que los mensajes optimistas son los preferidos por los usuarios de las redes sociales, por lo que, en consecuencia, son los que más y mejor marketing viral obtienen. El marketing positivo trabaja partiendo de la base de que la felicidad es contagiosa. De esta forma, esta estrategia publicitaria focaliza sus mensajes en hacer sentir mejor al público, en hacerlo reír.

No obstante, este tipo de campañas deben usarse de forma correcta, sin resultar frívolos o incoherentes. El mensaje ha de ser creíble y sincero para que no resulte interesado, situando al destinatario del mismo como único beneficiario.  Por ello, ha de ser altruista y solidario.  En marketing nunca debe descuidarse ningún punto clave de nuestra estrategia y en este tipo de marketing positivo la definición del público objetivo juega un papel esencial, por lo que es lógico pensar entonces que este tipo de publicidad necesita de un estudio a fondo del target.

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