La unión hace la fuerza. La cita no se queda solo en una simple expresión. Su significado va más allá y sugiere que dos mentes piensan más que una. Ligado al área empresarial, el concepto toma nombre propio: co-branding. Con este término anglosajón se denomina a aquella asociación de dos marcas que busca potenciar el valor y rentabilidad de estas. De este modo, junto al empleo de alguna herramienta SEO o a la decisión de comprar contenido -elaborado generalmente por redactores freelance-, esta suma de esfuerzos se concibe, sin ser algo novedoso, como una tendencia en crecimiento.

El co-branding es una tendencia al alza

Frente al licensing –una empresa adquiere de otra una licencia de uso de una marca–, en el co-branding dos marcas se unen para lanzar al mercado un producto recién creado. Se hace bajo el nombre de las dos o buscando una denominación asociada. Expertos en el sector señalan que se trata de un campo con beneficios demostrados, entre los que destaca en primer lugar un incremento del reconocimiento gracias a la asociación positiva entre las dos marcas. Explorar nuevos mercados es otro de los rasgos de éxito de esta estrategia, que permite además entablar relaciones con públicos diversos y, en definitiva, incrementar la notoriedad y con ello el beneficio económico.

Vinculado al área del marketing de contenidos, el co-branding es también una tendencia al alza. La lógica es la misma: si todas las empresas necesitan asuntos relevantes para transmitir a su audiencia –sea mediante contenido para blog o en otros formatos–, ¿por qué no asociarse con otra marca para generar confianza? En estado incipiente, no abundan todavía los ejemplos de esta tipología. Sin embargo, el marketing mira ya hacia este lado y se piensa en la cooperación como estrategia de futuro. Es, en definitiva, una asociación en la que todos buscan ganar. Un win-to-win que la revista Forbes ya ha probado.

Imagen.