Ofrecer al usuario información de utilidad más que promocionarse. Este es el objetivo del marketing de contenidos, una disciplina de la mercadotecnia que en los últimos años ha emergido con fuerza como un método de posicionamiento de las marcas en el entorno online.

¿En qué consiste el ‘método upworthy’?

A la hora de implementar una estrategia de marketing, comprar contenido o contratar a redactores profesionales son dos prácticas habituales. Pero, en ambos casos, esa información que se distribuye ha de ser presentada. Y es precisamente en ese momento en el que toman relevancia técnicas de elaboración de titulares como es el método upworthy.

En las aulas periodísticas, es lo primero que se aprende: el titular es la carta de presentación de la noticia y, por buena que esta sea, marcará la diferencia entre la lectura de la información y el salto a la siguiente por parte del lector. En el caso digital, la situación es similar pero se acrecienta, pues si lo primero que el usuario conoce de un contenido no llama su atención, simplemente no pinchará en su enlace y por tanto no accederá a él. Contra esto, el contenido para blog puede volverse viral si se practica el método upworthy. Sus principales características son:

1. Está basado en el ejercicio de capacidades, por lo que estipula que para cada contenido se redacten un total de 25 titulares distintos. Esto hará que el redactor elabore muchos titulares malos pero también que tome inspiración, elimine lo superfluo y acabe dando con esa frase que reúne todos los encantos de una cabeza de titulación efectiva.

Lowpost, posts de calidad

2. Además de liberar la creatividad, este procedimiento trata de fomentar la viralidad del contenido. Para ello, pone su punto de mira en el equilibrio. Es decir, en no darlo todo en el titular -porque el usuario perdería el interés en él- pero tampoco en quedarse tan corto que no se despierte la atención del lector.

3. No abusar. Ser estridente, apostar por lenguajes poco apropiados o cansar al usuario con insistencias o repeticiones no ayuda.

Se trata, por tanto, de ser audaces para despertar la curiosidad de una audiencia expuesta a cientos de noticias cada día en medios sociales. Apelar al lector y humanizar la información emergen, en este escenario, como dos claves del método upworthy. En todo caso y más allá de estas reglas prácticas, los fundadores de esta técnica entienden que si los titulares son importantes, el contenido de calidad es siempre el cimiento en el que se sustenta toda información que se comparta.

Por tanto, y en resumen, mantener la calidad y un alto nivel de exigencia desde la primera hasta la última palabra empleada en el contenido será el aliado a la hora de establecer una estrategia de marketing de contenidos.

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