Tienes una empresa y has decidido dar el salto a Internet. Has oído hablar de que hay que estar en las primeras posiciones en los resultados de Google, Bing y otros buscadores, que eso se llama SEO y que hay expertos Social Media que además publican en tu nombre en las redes sociales.
Pero … ¿te has planteado para qué vas a estar presente en esas plataformas? Para vender, claro, pensarás. Si bien es cierto que lograr estar en los puestos de salida, que tener una buena comunidad en Facebook y que tener seguidores en Twitter te ayudará a vender, no es el principal motivo por los que deberías decidirte a emprender una estrategia de marketing de contenido en Internet.
El estar y hacerte visible en la red y en redes sociales es un medio que puede ayudarte a vender, pero es sobre todo un medio para darte a conocer y para que tú conozcas el mercado al que te estás dirigiendo. Tu equipo de redactores freelance velará por una creación de contenido acorde a tu público; intentarán diversas vías hasta dar con las publicaciones que más gusten, que hagan interactuar más a los usuarios. Y todo ello … ¿para qué? Para conseguir cada vez más un mayor número de recomendaciones; esas sí harán de canal válido para lograr un concretar o aumentar las ventas.
Recientes estudios demuestran que las recomendaciones desinteresadas de los usuarios hacia una marca, tienen un gran peso a la hora de decidir una compra. Para el usuario de las redes sociales cobra cada vez más importancia un “me gusta”, un “retuiteo” o que alguien de su comunidad de amigos “comparta” tu contenido. Siendo así podemos llegar a la conclusión que cuanto más sea recomendada tu marca, más posibilidades de ventas tendrás.