El mundo de los entrepreneur está marcado por la competitividad agresiva. Es un océano en el cual el pez grande se come al pequeño y sobrevivir y, más aún, destacar, no es nada sencillo.

Ser emprendedor no es fácil. Entre muchos, destaca Steve Jobs: tras sus logros hay renuncias personales y mil tropiezos, pero demuestra que querer es poder.

Es posible emprender y triunfar, pero hay que luchar

Pero esta barrera no ha frenado las ansias emprendedoras de personas como Steve Jobs que han conseguido levantar todo un imperio que, más allá de su muerte continúa más vivo que nunca.

Steve Jobs es el modelo a seguir por aquellos que desean lograr algo en la vida. Pero sobre todo, es el maestro indiscutible para los que se embarcan en el fascinante universo de las startup. Modelo de negocio por excelencia, las start up son en la actualidad la salida que muchos jóvenes y no tan jóvenes buscan al desempleo y la falta de oportunidades aprovechando las ventajas que han traído las tecnologías y la red.

Los valores emprendedores de Steve Jobs

Hay varios valores que Steve Jobs supo llevar como bandera y que hoy día pueden servir de inspiración a otros emprendedores. Uno de ellos es la acción. Quedarse quieto no conduce a nada. Quedarse quieto solo acrecienta el estrés ante la vida y ante las oportunidades perdidas. Quizá haya personas a las cuales les resulta difícil actuar porque son temerosas e inseguras. Pero, ¿no sienten más ansiedad viendo pasar un tren tras otro y preguntándose a sí mismas si subirse a él o no? El fracaso es duro, pero más lo es el fracaso interior que se siente cuando observas marcharse a ese tren que realmente no querías dejar ir, pero no tuviste valor de coger.

El segundo valor está relacionado de cerca con el anterior: controlar el estrés. El estrés es una respuesta natural de nuestro organismo ante una amenaza. El estrés es bueno, porque nos sirve de protección frente a los peligros. Pero en exceso, el estrés perjudica gravemente nuestra salud y, combinado con la inseguridad y el miedo, aniquila los sueños. Por eso, controlar el estrés es vital para triunfar. Una mente envuelta en estrés será incapaz de dilucidar el camino a tomar. O, lo que es peor, aunque llegue a verlo, no lo tomará por miedo.

La buena noticia es que el estrés se puede controlar. Steve Jobs combatía su estrés meditando. Y esto le ayudaba a tener más creatividad. Quizá para muchos, Steve Jobs fuera un soñador. Pero, aunque le costaron mil tropiezos, renuncias personales y fracasos en sus inicios, lo cierto es que sus sueños en realidad se le cumplieron. ¿O no? La constancia es la madre del éxito, y solo soñando podremos ser triunfadores.