En España son 12 millones de internautas los que compran en el comercio electrónico, pero la estadística eleva a más del 80 % los ebusiness que tienen que cerrar con menos de dos años de vida.

El e commerce va a duplicarse en los próximos años, pero ¿qué es lo que hacen mal los managers de un ecommerce website para que tengan que cerrarlo? Lo desvelamos en este post.

Los mandamientos del “no-hacer” en un ecommerce website

1. Empezar la tienda sin un plan de marketing definido: imprescindible contar con una estrategia de marketing antes, durante y después de crear la tienda. Una estrategia a corto, medio y largo plazo es esencial para prevenir errores antes de cometerlos.

2. Tratar la landing page como un escaparate (y estático). Un comercio electrónico es algo dinámico, no hay que contentarse con un solo diseño, porque internet se mueve continuamente. Y tampoco debe tratarse de entrada la página de aterrizaje como un escaparate de productos, sino hacerla atractiva y mostrar aquellos tras un segundo clic. Crear expectativas.

3. No creer que el contenido también vende. El usuario no tiene el producto delante ni puede tocarlo, por lo que descuidar el contenido sobre el producto puede llegar a desanimarlo y animarle a buscar otras opciones. Es oportuno invertir en buenas descripciones, testimoniales, etc., mimando las tareas de community manager.

4. Sobredimensionar el SEO. El tráfico orgánico es muy importante, pero no lo más importante, sobre todo en los inicios. No va a haber tráfico orgánico si antes no son exploradas otras formas de darse a conocer.

5. Mantenerse actualizado en los precios. Internet es de los mundos más dinámicos que existen: un día se puede estar en la cresta de la ola en ventas y otros ver cómo todos los clientes se han ido a otro sitio más barato. Hay que estar al día de los precios y de su margen y mantenerse al corriente de las ecommerce news, invirtiendo en promociones y programas de fidelización.

6. Complicar innecesariamente el proceso de compra: intentar que el usuario tenga que hacer pocos clics y que tenga presente la cesta de la compra durante todo su recorrido, evitándole trámites innecesarios que obstaculicen su paso por la pasarela de pago. No conviene hacer al cliente registrarse para comprar, es mejor dejarlo como una opción porque puede que no busque comprometerse (de momento) y decida probar primero su servicio.

7. No prestar atención a “la última milla”. Es el talón de Aquiles de todo ebusiness. Puede tener una tienda y unos procesos de compra perfectos, pero cuando la empresa de transporte recoge el producto, empieza la preocupación para el cliente. “¿Llegará? Y si llega, ¿cómo? ¿cuándo?”, son preguntas típicas. Hay que asegurar una empresa logística de confianza, competitiva, pero que trasmita seguridad.