La clave en una buena estrategia de marketing de contenidos para fidelizar al cliente es escucharle y preparar los materiales expresamente para satisfacer sus necesidades. Encontrar la herramienta SEO adecuada para la web o comprar contenido de redactores freelance ayudan a dar a la audiencia lo que están pidiendo.

Hay que interactuar con el cliente de manera constante pero no insistente

A menudo, la lealtad del cliente se relaciona con un servicio o promociones postventa. Pero la fidelidad a una marca o a una tienda en concreto abarca mucho más.

En primer lugar, se debe pensar que el cliente no es solo aquel que realiza (y finaliza) la compra; sino aquel que llega a un sitio web. Si se cuenta con un programa de fidelización de clientes óptimo, este intervendrá en la decisión de compra. Se encuentra el ejemplo de las aerolíneas: al mismo precio, el posible comprador se decidirá por aquella que le ofrezca añadidos, tales como la acumulación de kilómetros de recorrido para siguientes viajes.

Los programas para fidelizar sirven, además, para la comunicación. Si se premia a los clientes que más involucrados están con la marca, más posibilidades hay de que lo cuenten y se conviertan en prescriptores de esta.

Cuando un cliente es fiel a una marca, interactúa. Así, deben utilizarse los datos que proporciona el consumidor de la marca para poder realizar las estadísticas pertinentes. En caso de que se quiera comprar contenido para blog, gracias a los datos recogidos, se puede saber qué temas interesan más a la audiencia.

Pero, cuidado con esto: si se molesta demasiado a un cliente para recoger datos, se puede tener un efecto rebote y ser tachados como “pesados”. Todo en su justa medida.

Esos datos recogidos no deben influir en el objetivo y la filosofía de una marca. Son meros datos estadísticos, que ayudan a mejorar la estrategia de marketing de contenidos para hacerla más efectiva.

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