El 21 de agosto, Facebook anunció que ya estaba disponible en España Marketplace, su apuesta por el comercio entre particulares. Presentado en octubre de 2016, el producto ha tardado varios meses en llegar a Europa, pero finalmente ha empezado a ofrecerse en este mercado y ya ha completado su propagación por todos los nodos de la red, tanto en versión móvil como en la vista clásica. Y lo hace avalado por los más de 18 millones de productos que se han puesto a la venta en Estados Unidos en apenas unos meses.

En esencia, Marketplace es un servicio en el que los usuarios pueden comprar y vender todo tipo de objetos, al estilo de Craiglist, Milanuncios o Wallapop, pero dentro de Facebook. Con esta oferta, la empresa de Mark Zuckerberg se adentra en un terreno muy interesante, el del e-commerce entre particulares, uno de los campos con más potencial en Internet, sobre todo en combinación con las redes sociales.

Con la llegada de este producto, Facebook planta cara a marcas consolidadas, como e-Bay o Wallapop, una opción que se ha ganado el favor del público en muy poco tiempo. Facebook no tiene la experiencia de estas otras empresas en la gestión de este tipo de negocio, pero tiene la musculatura de sus cerca de 2.000 millones de usuarios, lo que, en la práctica, convierte a esta red en el mayor mercado del mundo y, por tanto, en un lugar muy atractivo para encontrar compradores para cualquier cosa.

Al tiempo, es probable que Facebook utilice este primer Marketplace como un campo de pruebas que facilite a las marcas comerciales el acceso directo a los usuarios y clientes dentro de la red social. Es decir: pasar del intercambio entre particulares a un modelo que pueda competir con Amazon y otros gigantes del comercio electrónico.

Cómo funciona Marketplace

Utilizar este nuevo servicio de la red social es muy fácil. Viene identificado por un icono que tiene forma de quiosco. Al acceder a este, el usuario encuentra una primera selección de artículos a la venta que se ofrecen en su entorno geográfico, con sus precios, descripciones y fotografías.
En la parte superior, se puede buscar y filtrar contenido en función de la categoría, la ubicación geográfica,  la distancia y el precio. Así, por ejemplo, se puede hacer una búsqueda que sea “libros” en “Madrid”,  “a una distancia máxima de 5 kilómetros”, en la categoría “antigüedades y artículos de colección” y con un precio que vaya “de 5 a 20” euros. Incluso se pueden buscar artículos gratis, que son aquellos que sus propietarios directamente regalan.
Hecho el filtrado, el sistema muestra aquellos artículos que se adaptan mejor a la búsqueda y, a partir de ahí, empieza el proceso de negociación y compra.

Si lo que se quiere es vender algo, el proceso es muy fácil: se pone un título al producto, se fija un precio, se indica en qué ciudad se está, se añaden fotos y se pone en venta.

En resumen, un servicio sencillo que aúna utilidad y el enorme potencial de Facebook dentro de las redes sociales. Un competidor muy fuerte para los servicios de compra-venta entre particulares.