En el momento de establecer una estrategia de marketing de contenidos, una empresa opta por la adquisición o elaboración de aquella información de interés para sus públicos.  En este sentido, la gamificación es un procedimiento que los expertos recomiendan, cada vez con más ímpetu, a la hora de fomentar la relación entre las marcas y sus usuarios.

El juego como táctica para crear engagement

A la hora de aplicarla, la gamificación se entiende como el empleo de las mecánicas lúdicas -propias de los juegos- para promocionar la marca, promoviendo el aprendizaje, pero también resolviendo problemas. Se trata, por tanto, de buscar la generación de nuevos clientes a través de técnicas antes usadas solo para las actividades de ocio.

Con este objetivo y en relación a su utilización, en las estrategias de marketing se valora el uso de incentivos para que el usuario adopte la actitud que espera la marca. Por tanto, mediante dinámicas lúdicas se busca que los usuarios comenten, compartan artículos o voten. Con estas acciones, además de conseguir que estas personas efectúen una acción en una determinada web, también se persigue su fidelización. Es decir, que se divierta con lo que hace y regrese.

Crear engagement, fomentar la comunicación bidireccional y obtener lealtad hacia la marca son algunos de los principales beneficios asociados a estos procedimientos, que ya ha rentabilizado, por ejemplo, Dropbox. En su caso, la plataforma apostó por una técnica de gamificación consistente en que a cuantas más personas se recomendase su aplicación, más espacio tendría un determinado usuario para conservar sus archivos en la nube.

En definitiva, el marketing digital avanza en paralelo al ritmo vertiginoso que marca la evolución de la tecnología. La gamificación es un proceso que, aunque para algunos aún resulta algo novedoso, está ya en auge.

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