Los clientes quieren información relevante y segmentada. Quieren conocer los servicios que una empresa ofrece, pero no en general, sino cerca de donde se encuentran. Esto se puede traducir a números: las aplicaciones móviles geolocalizadas generan hasta un 25% más de conversiones que una página web (según un estudio realizado por la multiplataforma de creación de aplicaciones móviles AppsBuilder). Este es un detalle muy importante a tener en cuenta cuando se planifica una campaña para el posicionamiento en Internet: ya no vale solo el aplicar una buena estrategia en marketing de contenidos, con la compra de textos a redactores freelance. Ahora los usuarios quieren esa información, pero más personalizada.

El geofencing detecta cuándo el usuario está cerca de nuestro negocio

El consumidor está hiperconectado, domina las tecnologías y sabe qué información desea obtener cuando busca sobre un determinado servicio o producto. Por eso, las empresas se ven obligadas a crear contenido para el blog, la web o las apps que responda a lo fundamental, sin adornos: dar a la gente lo que quiere, cuando lo desea y llevárselo donde lo quiere.

El qué: una información de calidad y sin rodeos sobre el producto o servicio. Para conocer el cuándo, se debe dar la oportunidad de poder adquirir la información, los servicios y los productos a cualquier hora del día. Y para saber el dónde, las empresas han de centrarse en la geolocalización, que se consigue a través de las apps.

Para poder llegar a los clientes, al igual que se utilizan las herramientas SEO y el comprar contenido en las webs, se debe trabajar con el geotargeting (el negocio va hacia el posible cliente), el geofencing (detecta cuándo el usuario está cerca del negocio) y el beaconing (envío de mensajes promocionales a los dispositivos de los usuarios cuando están cerca).

Contar con un blog con contenido relevante y una app referente a la marca son las dos piezas fundamentales para posicionarse en la red.

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