El posicionamiento web es uno de los retos más perseguidos por las empresas con presencia en internet. En este sentido los redactores freelance se cotizan al alza ya que el marketing de contenidos se está consolidando como la estrategia SEO más eficaz, y por ende, la mejor forma de que los buscadores reconozcan a una página web y la muestren en los primeros puestos de búsqueda.

El problema radica en que hasta hace no mucho, los buscadores premiaban a las empresas o particulares que facilitaban la ordenación de contenido de acuerdo a sus patrones definidos, colocando su página en los primeros lugares de búsqueda, aunque el contenido no fuera original y realmente no sirviera de utilidad al usuario. De esta manera muchas malas prácticas, lejos de ser penalizadas por los buscadores, obtenían buenos resultados, es el caso de las granjas de enlaces o las herramientas automáticas que dejan contenidos de forma masiva en cientos de blogs distribuidos por la red. La popularidad de un sitio y su antigüedad también son otros factores que se tienen en cuenta para avanzar posiciones en el ranking.

Sin embargo, buscadores como Google quieren frenar estrategias como la compra de dominios caducados con antigüedad para engañar al buscador y aparecer así como webs interesantes. Por ello el líder de los buscadores está estudiando soluciones antes de convertirse en un contenedor de mensajes basura. Su nuevo algoritmo, Penguin 2.0, diferencia los contenidos de calidad y premia la originalidad de los mismos. De la misma manera, también penaliza la duplicación de contenido o el enlace a sitios que no concuerden con su temática. Acciones que permitirán crecer a nuevas empresas independientemente de los grandes presupuestos que tengan las estrategias de marketing de contenidos de sus competidores.

Google, el principal buscador a nivel mundial está dejando claro no quiere convertirse en un contenedor de mensajes inservibles para el internauta.