El growth hacking agrupa las técnicas propias del posicionamiento SEO, del branded content y sobre todo de la gestión de redes sociales.

Las startups están realizando estrategias basadas en el branded content y el growth hacking. Dos formas de promoción basadas en el marketing de contenidos.

El growth hacking es muy útil sobre todo para las startups que están empezando y necesitan ahorrar costes. Permite el lanzamiento básico de un plan de comunicación, basándose en el contenido para blog, que se puede adquirir a redactores freelance, y viralizándolo a través de los perfiles de las redes sociales. Así se evitan los medios publicitarios tradicionales, que tienen un coste superior.

¿Cómo se hace growth hacking?

La clave del growth hacking  es averiguar cómo evoluciona la empresa, y hacerla crecer, con el menor coste posible. Los profesionales de esta disciplina, llamados growth hackers, analizan el producto y redefinen las características del mismo para que se llegue al mayor número de clientes posibles. La herramienta más habitual es la de comprar contenido para la web, el blog o las redes sociales a un redactor freelance profesional.

El growth hacker analiza todas las actividades que está realizando la startup, conociendo su precio y estimando cuántos usuarios llegan a través de la misma.

Sabiendo esto, estudia por qué unas acciones tienen más llegada que otras. Así, establece las fortalezas de la startup para llegar a más clientes al menor coste posible.

La curiosidad es otra de las cualidades que se aprecian en un buen growth hacker, puesto que analiza a la competencia y a los mercados para conocer nuevas técnicas para así conseguir que más usuarios se acerquen a la marca que está posicionando.

Algunos ejemplos de growth hacking

Si se navega por Internet con asiduidad, se podrán encontrar técnicas de growth hacking de manera constante.

Freemium

Muchas empresas apuestan por ofrecer parte de sus servicios de manera gratuita, y para obtener la versión completa, el usuario tiene que pagar una cantidad de dinero.

Este recurso es muy útil, puesto que permite conocer las posibilidades de la herramienta que se está ofreciendo, y saber si se ajusta a las necesidades de cada uno. Una vez se está convencido de lo beneficioso de su uso, el cliente es más propenso a pagar por ello.

Exclusividad

Las invitaciones exclusivas también son técnicas de growth hacking. De esta manera, el producto se ofrece a un grupo de betatesters de manera gratuita por un tiempo limitado. Así, hablarán de la marca y de sus posibilidades a sus contactos, consiguiendo más clientes para la startup.

Gamificación

Consiste en crear juegos dentro de los productos para que los usuarios realicen ciertas actividades que la empresa desea: por ejemplo, compartir la página en las redes sociales da puntos para conseguir regalos o dinero en efectivo.