El email marketing es una forma de hacer llegar las promociones a través de una newsletter a aquellos que realmente estén interesados en el producto. 

El permission marketing o pedir permiso a los usuarios antes de enviarle publicidad es una tendencia muy marcada en los últimos tiempos por aquellos que trabajan online. Una forma de hacer llegar las promociones a través de una newsletter a aquellos que realmente estén interesados en el producto. El email marketing es el ejemplo más claro de esto, conocido también como permission email marketing, ya que el usuario facilita de manera voluntaria el correo electrónico a las marcas para que le hagan llegar sus promociones.

Pero este usuario desea que lo que le llegue de la marca sea adecuado a sus intereses y no se convierta en spam: por eso es necesario segmentar y adecuar los mensajes. Para esto, una de las plataformas más utilizadas para desarrollar campañas de email marketing, MailChimp, permite la división de los usuarios en grupos y segmentos.

Usando los grupos y segmentos de MailChimp

Cuando se alcanza un número de suscriptores importante, los gestores de las acciones de email marketing comienzan a tener que pensar en solucionar los problemas que esto presenta. Por ejemplo, el empeoramiento de las métricas de ratio de apertura, las conversiones o los clicks en los enlaces.

Esto viene dado por unas razones lógicas, ya que puede ser que los suscriptores estén saturados de recibir emails, la pérdida de interés en los contenidos que se envían o la pérdida del conocimiento del target al que se le envían los mensajes.

Es decir, el crecimiento de la base de datos tiene un punto positivo, ya que las newsletter llegan a más personas, y llegar a más es uno de los objetivos del digital marketing; y otro negativo, porque se pierde el conocimiento del target. Esto es lo que hay que corregir, teniendo 2 maneras, bien borrando a los suscriptores que no abran los correos o segmentando gracias a los grupos y segmentos de MailChimp.

Segmentos

Los segmentos son el nivel superior, y permiten ordenar a los suscriptores a través de criterios demográficos y más:

– Dónde se encuentra el suscriptor.

– Si abrió o no campañas.

– La fecha en la que se apuntó a la lista.

–  La fuente desde la que se apuntó a la lista.

Ordenar así a los suscriptores tiene consecuencias positivas para el crecimiento de las métricas: los contenidos de las newsletter están más focalizados e interesan más.

Grupos

Utilizando los grupos, se ordenan a los suscriptores por intereses. Es bueno que en el momento de la suscripción, el usuario elija entre opciones para recibir solo correos de la información en la que está interesado.

Pero si no se ha hecho desde el principio esta división, también se pueden conocer los intereses de las personas averiguando desde dónde ha llegado el seguidor o analizando el tipo de correos que abre.