De nada sirve que una página contenga contenido de calidad, si nadie la encuentra, si nadie la puede ver.  Las formas de búsqueda de los usuarios han cambiado, pero no sus necesidades. El usuario que requiere de un servicio ya no acude a las “Páginas amarillas”, sino que abre su buscador y teclea aquello que necesita, pero no se equivoquen, no pasará de la tercera página antes de que llame a uno de los teléfonos que aparece en los primeros puestos de la búsqueda. Por ello es imprescindible el posicionamiento SEO, para que de esta forma la web sea visible  y empezar con ello a interactuar con el cliente.

Actualmente las redes sociales están cobrando importancia dentro del posicionamiento web debido al gran tiempo que pasan los usuarios en páginas como Facebook o Twitter. Y es que, el bajo coste y su gran impacto, son las grandes bazas para que se convierta en un imprescindible para promover el contenido de una empresa o servicio a través de internet.

Así mismo, otra de las estrategias para conseguir una buena optimización de los contenidos es la presencia de elementos sociales en la página web. Hacer botones visibles de cada red social para compartir los contenidos, crear enlaces directos a los perfiles sociales de las propias empresas o mantener la actividad en los comentarios de tus publicaciones, son ejemplos de las nuevas técnicas para cumplir el objetivo del marketing de contenidos, hacerle llegar al usuario información de calidad, útil y de interés.