Como dice el proverbio, una imagen vale más que mil palabras y en el mundo de internet esta frase recobra más importancia si cabe. Por ello muchas webs comienzan a incorporar como parte de sus contenidos y dentro de su estrategia de marketing de contenidos, las infografías. Esta representación visual permite que la información, en ocasiones difícil y técnica sea comprendida de forma clara y amena. Las infografías hacen mucho más digeribles los miles de datos con los que se encuentra diariamente el lector y con el que el redactor tiene que enfrentarse para poder explicárselo. Por ello, conscientes de su atractivo, cada vez son más las periodistas freelances los que optan por utilizar esta representación visual para la creación de contenido.

No hay que olvidar que el objetivo de marketing de contenidos, es crear un buen contenido, interesante y de utilidad para el lector y que en última instancia sea difundido. Por ello las infografías cumplen un papel determinante para que el lector fije su mirada en ella, ya que son interesantes y atractivas. Además su carácter visual y la generación de links externos que crean, hacen posible que la marca se pueda posicionar a través del SEO en los motores de búsqueda, y de esta forma atraer visitantes en una proporción similar a la que se consigue con textos y títulos de la página web. Como última fase de la estrategia de contenidos, y debido a la potencia viral que poseen las infografías, permitirán que las mismas se propaguen por las redes sociales, compartiendo así el contenido generado por las diversas plataformas.

Un golpe de vista que hace que muchos lectores inciten su curiosidad y fijen su atención en el contenido a través de las infografías.