La inteligencia artificial hace tiempo que aterrizó en nuestras vidas, aunque muchas personas ignoran aún su influencia.

Lejos ha quedado ya el tiempo en que la inteligencia artifical (IA) era algo que sonaba a futuro, a un tiempo lejano y a ciencia ficción. Ahora, en cambio, se usa de forma cotidiana y en una gran diversidad de sectores. Por ejemplo, los robots y arañas de los buscadores como Google la utilizan a cada segundo en las estrategias SEO de optimización de términos, para ofrecerte aquello que andas buscando de una forma muy rápida y efectiva. Otra forma en que este tipo de inteligencia se manifiesta es cuando llevas a cabo una búsqueda por voz en tu dispositivo móvil. Pero hay muchos más usos, por ejemplo, el correo de Gmail la utiliza para clasificar aquello que llega a tu bandeja de entrada.

Usos comunes de la inteligencia artificial

Sin llegar todavía a los niveles del “coche fantástico”, el famoso coche de Google que conduce solo es, quizás, uno de los desarrollos de la Inteligencia Artificial más sorprendentes de los últimos tiempos. No obstante, y a falta de que mejoren sus sensores y su autonomía, su uso todavía es muy residual y limitado. En el lado contrario se sitúan, en cambio, los buscadores por voz. En 2011 Apple maravilló al mundo con su ya célebre “Siri“. Bastaba con preguntarle algo para que esta peculiar máquina te lo buscara en las redes y te contestara. Parecía, prácticamente, que hablaras con alguien de verdad. Tanto es así que Android y Windows no tardaron en ponerse las pilas y desarrollaron software similar. Actualmente ya existen más de 3.900 millones de aparatos móviles que incorporan esta avanzada y útil tecnología. Su uso se ha popularizado tanto que ya se está creando un SEO específico para las búsquedas por voz que tenga en cuenta qué es lo que pide la gente y que incorpore elementos gramaticales, como las preguntas.

De Deep Blue a campeones de póker

En 1996 el potente ordenador de IBM llamado Deep Blue consiguió ganar al por entonces campeón del mundo de ajedrez, Gary Kasparov. La noticia dio la vuelta al mundo y parecía ya claro que la inteligencia artificial era un hecho. Desde entonces, no ha parado de desarrollarse y de aplicarse a todo tipo de contextos y, cómo no, también a los juegos y deportes. Así, una máquina llamada Libratus fue capaz de ganar en febrero de 2017 a los mejores campeones mundiales de póker.

Pero las aplicaciones de la inteligencia artificial van mucho más allá, e incluso llegan al mundo de las artes. Ya existen máquinas capaces de componer música de forma totalmente autónoma y de reproducir las mejores obras de arte o escribir guiones.

Por otra parte, la IA es ya muy útil en campos como la medicina, como por ejemplo, para detectar el cáncer. En la agricultura y el medio ambiente también, pues puede localizar pestes en cultivos o predecir cambios climáticos.

En definitiva, la IA es ya una realidad y cada día que pasa veremos sorprendentes modos de utilizarla.