La información es poder y, por eso, es privilegio dominar la mayor parte de esta. Sin embargo, en la información la calidad tiene mucho más peso que la cantidad, pues el cerebro no es capaz de almacenarla ni de procesarla si es excesiva. Por esta razón es preciso encontrar métodos que permitan organizar los datos, clasificarlos y discriminar entre lo que importa y lo que no. En el ámbito empresarial, esto resulta esencial para el buen manejo de la organización. Tanto como, además, compartir esos datos con más miembros de la empresa.

Han surgido nuevas herramientas para el marketing de contenidos. A la labor de los redactores especializados que trabajan contenido para blog, hay que sumar la organización de datos. Comprar contenido a veces resulta insuficiente y hay que aplicar estrategias de knowledge management.

Qué es el knowledge management

En la actualidad, más que nunca, es preciso sacar el máximo rendimiento a los sistemas y procesos de los que se disponen. Esto permitirá reducir costes y aumentar la eficiencia y la productividad en las empresas, unos requisitos que con alta probabilidad la llevarán al éxito.

Generalmente resulta altamente ingrato desenvolverse entre cantidades ingentes de documentos. Es necesario, por lo tanto, reducir la cantidad de información a la mínima esencial para hacer de ella un buen uso. La idea es que resulte fácil encontrar el documento que se precisa y hacerlo justo en el momento en el cual es necesario tenerlo a mano.

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En circunstancias habituales, encontrar el documento preciso llevaría gran cantidad de tiempo, con el subsiguiente desgaste físico y mental y un desaprovechamiento de las horas de trabajo. Y el objetivo del knowledge management es precisamente ese, gestionar los documentos de manera que sea factible:

-Controlar el uso y la circulación de estos.

-Asegurar su disponibilidad.

-Organizarlos para llevar a cabo su explotación.

-Aislar los que no tengan valor.

-Garantizar que se van a conservar a largo plazo en buen estado.

contenido de calidad -lowpost

Estrategias que pueden seguirse:

-Crear directorios de información o bases de datos.

-Gestión continua de ellas, lo cual incluye recolectar datos, clasificarlos, estructurarlos y almacenarlos.

– Introducir las tecnologías para la realización de estos procesos.

-Desarrollar centros de conocimiento.

-Fomentar la participación de las personas de la empresa en la creación y transferencia de estos datos.

-Introducir las tecnologías de colaboración para el acceso al conocimiento, por ejemplo, mediante la instalación de servidores de fácil acceso.

-Organización de comunidades prácticas, como por ejemplo, redes de expertos.

Como se ha visto, información es poder, pero la información debe ser de calidad y fácil de acceder. Esta es la única manera que puede resultar provechosa. Adoptar estrategias de knowledge management es la solución perfecta para mantener la información actualizada, clasificada y localizable.