Con la irrupción de internet y los buscadores, se pensaba que el contenido era un simple “copiar y pegar” para vestir las sites y que el público las encontrara. Pero desde 2010, el contenido en la web no solo está vigilado y protegido contra el plagio, sino que se ha convertido en el “rey” de internet, teniendo más peso incluso que el mismo diseño de una web u otros elementos estructurales.

Ese mismo año, en el congreso mundial Content Marketing World, ya se empezó a hablar ante una reducida audiencia del concepto de content marketingmarketing de contenidos, o simplemente de “contenido de calidad”.

Un contenido de calidad en continuo cambio

El brand content, lejos de regocijarse en el trono que le ha sido otorgado por los gurús de la mercadotecnia digital, está sometido a continuos cambios y retos que en vez de ponerle a prueba, refuerzan su liderazgo en la red.

A diferencia de eras anteriores, donde el contenido era un elemento residual:

Se puede medir ya el impacto de una campaña de marketing de contenidos y saber qué puntos fuertes y débiles tiene, con el fin de evaluar la estrategia, implementar cambios y reformularla en un tiempo récord.

El brand content no actúa solo: sirve para promocionar un producto, no haciendo publicidad sino sugiríendola al explicar temas relacionados con el producto o servicio que generan engagement. Constituye un elemento clave del inbound marketing (el marketing de la atracción) donde se busca atraer en vez de imponer.

– Los influencers son los mejores embajadores de una marca y los álfiles del brand content. Estos “clientes satisfechos”, al participar en foros, discusiones y reviews del producto, presentado por el branded content con ejemplos de casos de éxito, contribuyen a promocionar el contenido, algo impensable y que sonaría a timo hace una década.

– El marketing de contenidos modifica continuamente su presentación: se pasa del concepto erróneo del keyword stuffing al posicionamiento natural, al link building y al content curation como sus mejores armas de pulición.

– Precisamente los curators son estrategas del brand content en tanto que reconocen la sobresaturación de contenido en la red y buscan su curation, su indexación y correcta localización para ofrecer contenido de calidad. En la red hay mucho contenido dispersado y a menudo de mala calidad, se necesita a un técnico que le dé la calidad que tiene un contenido nuevo e inédito.

– Por último, las empresas de productos y servicios con el tiempo han llegado a reconocer la importancia de tener un blog en condiciones, actualizado y alimentado de contenido de calidad ya que el blog es la matriz por la que luego articularán sus redes sociales y a sus clientes, a los fieles y a los que pronto se van a sentir atraídos por su producto.