Dentro del cambio de paradigma que ha supuesto la generalización del uso de Internet en los últimos años y, especialmente, su salto a los teléfonos móviles y otros canales diferentes del ordenador, las redes sociales posiblemente  hayan supuesto el último eslabón en dicha mutación. Por ello, el marketing de contenidos actual no puede permanecer ajeno a estos nuevos métodos de comunicación y comprar contenido para Twitter o Facebook es cada vez más común en las grandes empresas.

Y es que realmente las redes sociales ayudan en el proceso de venta, acercando al posible consumidor una enorme oferta de productos personalizada a sus propios gustos, lo que hace la experiencia de publicidad mucho más específica y, a la larga, efectiva. Un buen uso de la herramienta SEO y la producción adecuada de contenidos exclusivos mediante la acción de redactores freelance se revelan como elementos fundamentales en este sentido.

Pero no son en modo alguno los únicos. Para las empresas es importante tener siempre en cuenta que las redes sociales son un canal de comunicación abierto en ambos sentidos. Es decir, que la publicidad ya no es solamente algo que se hace de cara al potencial target, sino que ese futuro cliente también puede intervenir en el proceso publicitario con ideas o impresiones. Impresiones que, está claro,  lo serán para el marketing si son positivas. Por lo tanto, tener bien clara esa idea será fundamental.

Mediante las redes sociales se puede fidelizar al cliente de una forma mucho más efectiva que con otros medios y, además, será igual de efectiva en redes sociales menores, como algunas creadas sobre determinados hobbys, donde será más sencillo establecer un cauce directo de información con el cliente.

Por todo ello, hoy en día resulta fundamental compaginar la producción de contenido para blog con la creación del mismo orientado a redes sociales.

Imagen