Una de las premisas que debemos tener presente cuando planifiquemos nuestro plan de marketing de contenidos debería ser la transparencia. Transparencia primero en lo que publicamos, es decir, evitar engañar al usuario.

Hay que dejar de lado estrategias tramposas, como por ejemplo utilizar Google Adwords para posicionarnos, y que nuestro anuncio no se corresponda con la realidad de nuestra empresa o producto. Esto no sólo creará decepción en el usuario que clica en el anuncio, sino que nuestra posición web sería penalizada. El objetivo de motores de búsqueda como Google es ofrecer una experiencia lo más agradable, útil y justa al usuario, y ésta es una filosofía conveniente a adoptar en marketing online.

Otra vertiente de la transparencia y la honestidad, y esto es algo que debe de tener muy en cuenta el equipo de redactores freelance a la hora de la redacción de contenidos, es no caer en la tentación del plagio, de la burda copia. Es cierto que crear contenido relevante no es tarea fácil, pero la copia directa, aparte de no ser ética también es penalizada por Google, que puede bajar el posicionamiento SEO de la web hasta que esta quede prácticamente oculta.

Incluso a la hora de valorar la experiencia del consumidor o usuario, ver que la misma publicación se repite una y otra vez genera desconfianza de inmediato. ¿Cómo es que determinada empresa o marca no es capaz de generar por sí misma un contenido de calidad? ¿Si no es capaz, qué calidad puede esperar de sus productos o servicios?

La recomendación es clara: cuida tu contenido y genéralo expresamente para tu marca o firma, siempre pensando en tus clientes y en sus necesidades; es decir, lo que ellos esperan de ti y lo que tu empresa les puede ofrecer.

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