El marketing de contenidos ha ido escalando puestos en poco tiempo hasta convertirse en un requisito imprescindible para toda aquella empresa que saborea la idea de éxito. La clave del triunfo reside en un contenido elaborado, original, con atractivo y calidad, que se diferencie del resto y  que consiga atraer la atención del consumidor de la era digital. La eficacia de la estrategia depende de unas reglas muy sencillas que marcan la diferencia entre la excelencia y el marketing común.

Este tipo de marketing de contenidos se aleja mucho del tradicional puesto que se presenta un mensaje inédito capaz de reclamar a clientes potenciales. Lo esencial en estos casos es actualizar con periodicidad los sites y los blogs utilizando un contenido único, que se diferencie del resto sin sacrificar la calidad. La técnica SEO será también un punto estratégico para lograrlo. Para ello, se deberá elaborar una lista de múltiples ideas y construir un calendario editorial, es decir, organizar los contenidos e ideas para que puedan ser publicados en las fechas concretas. Por ejemplo, a la hora de publicar artículos en su blog, una tienda de juguetes no utilizará la misma estrategia en las fiestas navideñas que en primavera.

Asimismo, la mayoría de los consultores SEO establecen que los profesionales del marketing de contenidos, muchas veces redactores freelance, han de respetar 5 claves básicas:

  1. Escribir de forma clara e inédita. La claridad y la concisión son dos máximas del periodismo que se aplican en cualquier estrategia de marketing de contenidos.
  1. Atención al detalle y a los errores gramaticales. De lo contrario se pierde credibilidad de cara al usuario final.
  1. Ser un buen investigador. Es más que recomendable iniciar una exhaustiva documentación con estadísticas y datos verídicos. El contenido debe ser demostrable con fuentes fiables.
  1. Creación de contenidos originales. No hay que caer en la copia y el plagio, el contenido debe ser interesante para el usuario.
  1. No perderse en la sobreinformación e ir hacia los objetivos planteados. El mensaje principal debe reconocerse fácilmente.