Las redes sociales se están convirtiendo cada día más en el objeto al que debe dirigirse gran parte del marketing de contenidos. La interacción entre las empresas y los clientes realizada de una forma tan directa solo puede traer ventajas para ambas partes, aunque también hay que advertir que el contenido para blog que se da a conocer en ellas puede ser bastante perjudicial para la propia empresa si se realiza de forma inadecuada. O, en otras palabras, que la corporación puede resultar lesionada en su imagen si no sigue ciertas pautas.

Resulta muy sencillo viralizar una campaña de desprestigio, por lo que nunca se debe descuidar el marketing de contenidos en las redes

Es conocido el caso de una afamada marca de cerveza que convocó un concurso de bases muy difusas entre sus seguidores en Facebook y Twitter para crear un nuevo logo. El hecho de que la compañía fuera a quedarse con los derechos de explotación de esa creación, con una remuneración ridícula para su creador, hizo que en las redes sociales hubiera una enorme respuesta en contra de este concurso, que al final no se puedo llevar a cabo. Es un buen ejemplo de cómo una buena idea a priori puede venirse abajo por una mala ejecución. Y es que no todo es comprar contenido proveniente de redactores freelance, sino que hay que crear una estrategia.

Una de las más importantes es, precisamente, la originalidad. Y es que una empresa española también sufrió una reacción adversa al ver que había copiado un post para blog en su página web sin citar el autor original. La imagen de la empresa quedó en entredicho y, desde luego, a corto plazo le fue difícil recuperarse dentro de ciertos ámbitos de consumidores.

Es por ello que el marketing de contenidos tiene que ser especialmente cuidadoso con estos factores, ya que cualquier campaña positiva puede volverse en contra de su propio creador si no se respetan los derechos que corresponda.

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