Atraer tráfico hacia una web o blog personal es una sutil tarea enfocada a los objetivos mercantiles de la presencia en Internet, máxime cuando Google, con su último algoritmo, ha redoblado exigencias en contenidos de calidad y autoridad en la materia tratada, de suerte que a la hora de diseñar estrategias en SEO es imprescindible incluir este factor.

Es incuestionable que la relevancia alcanzada por un sitio web en las redes sociales ejerce como propulsor en el posicionamiento SEO. No en vano, la valoración de Google viene fuertemente condicionada por cómo las redes reaccionan al contenido, si lo comparten, le dan al ‘Me gusta’ o al +1.

Así pues, las estrategias de marketing de contenidos a través de redes sociales deben contar con una cuidada redacción de contenidos, preferentemente haciendo uso de redactores freelance conocedores de las políticas de los buscadores en relación con el posicionamiento. Es la fórmula ideal de captar atención de clientes que con sus recomendaciones desencadenen el deseado efecto viral.

Los puentes que se tienden entre SEO y social media son múltiples, materializándose en trabajar en comunidades predispuestas a interactuar con nuestro contenido, producir contenidos de calidad en el seno del content marketing, potenciar la optimización de keywords, establecer alianzas con reputados líderes determinantes por la relevancia de sus recomendaciones, así como participar en grupos y comunidades de Linkedin y Google Plus como cantera de enlaces.

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