En un escenario donde la atención de los consumidores es reclamada por cientos de marcas,  con anuncios, promociones o con contenido para blog, diferenciarse de la competencia es complicado. No basta con ser la mejor, hay que lograr que los usuarios se enamoren de la marca para fidelizarlos.

Según un estudio, sí es posible

Surgen así las llamadas Lovemarks, firmas que los consumidores adoran y por las que sienten un apego emocional. Detrás de ellas hay una cuidada estrategia de comunicación, branding y las últimas técnicas de marketing, como el marketing de contenidos.

Un estudio realizado por tres investigadores de la Universidad Bergische Wuppertal, en Alemania, ha querido averiguar si realmente es posible sentir amor por una marca. Encabezada por el experto en marketing Tobias Langner, la investigación ha llegado a la conclusión de que, a pesar de que las marcas no generan el mismo impacto emocional que un ser querido, sí pueden producir sentimientos similares a los que se sienten por un amigo cercano.

BrandedContent-lowpost

El estudio afirma que, a diferencia del amor que la gente siente por otras personas, que puede darse de forma unilateral y donde el interés por ellas es primordial, el amor hacia una marca tiene un componente más racional y recíproco, pues la marca necesita proporcionar algo a cambio al consumidor. No se trata, pues, de un sentimiento desinteresado.

Ejemplos de Lovemarks

Si se piensa en marcas que hayan conseguido seducir a los consumidores de una forma emocional, es difícil no pensar en marcas como Apple, Coca-cola, Disney o Sony. Lovemarks que han sabido conectar con sus usuarios a un nivel superior. Inspiran a los consumidores y buscan una conexión emocional con ellos. El precio del producto pasa a un segundo plano: el consumidor prefiere pagar un poco más por sus productos, porque sabe que estos cumplen con las expectativas y confía en una marca con la que comparte unos mismos valores.

[Tweet “¿El secreto para convertirse en una Lovemark? Combinar: marketing, branding y comunicación.”]

Una Lovemark debe despertar la atracción del usuario y, en este sentido, cobran especial importancia las historias que rodean a la marca. El marketing de contenidos y el storytelling son fundamentales para captar su atención y permanecer en su memoria. Comprar contenido a redactores especializados es una buena estrategia a seguir para obtener contenidos frescos y que generen ese atractivo.

Al igual que en una relación interpersonal, la relación entre una Lovemark y el consumidor se basa en la empatía, el respeto y el cariño. Las Lovemarks deben saber escuchar a sus públicos – las redes sociales juegan aquí un papel fundamental como canal de comunicación -, sorprenderlos día a día con nuevos contenidos y mostrar cariño y respeto por ellos. Solo así se logra fidelizar a la audiencia.

Imagen