El vídeo marketing se ha convertido en una estrategia muy valiosa y eficente para el marketing de contenidos, un elemento clave dentro del branded content.

Actualmente, el material audiovisual supone en torno a un 80 % del contenido de internet y, según diversos estudios, en 2019 podría llegar hasta el 90 % del tráfico general de la red, suponiendo un incremento del 30 % respecto a 2014.

Evidentemente si hay un componente que no debe faltar en las estrategias empresariales basadas en el marketing de contenidos ese es, sin duda, el vídeo marketing.

A qué se debe el éxito del vídeo marketing

Real y cercano: el vídeo se ha erigido en el modo de comunicación preferido por los usuarios, puesto que no solo reciben mayor información en menos tiempo, sino que tienen la posibilidad de visualizar determinados productos o servicios con sus propios ojos. Por tanto, desde el primer momento y de manera directa, obtendrán una información mucho más completa y real que, por ejemplo, con un determinado contenido para blog basado en escritos y fotografías. Asimismo, los vídeos producen un efecto de mayor cercanía en el usuario que aquellas webs que solo ofrecen textos publicitarios.

Despiertan mayor interés: cien millones de usuarios de la red ven vídeos a diario. Además, cerca de la mitad de los usuarios los comparten en las redes sociales, por lo que la difusión del contenido de los vídeos está prácticamente asegurada.

Consumo fácil y rápido: contemplar un vídeo no requiere esfuerzo alguno por parte de los consumidores. De hecho, el contenido audiovisual es mucho más entretenido y atrae más la atención de los usuarios que los contenidos escritos por los redactores freelance.

Contribuyen al posicionamiento web: dado que los vídeos tienen una mayor capacidad de generar interés y atención, incrementando el tiempo de permanencia de los usuarios en una página web, benefician al posicionamiento en los buscadores. En concreto, multiplican por 50 las posibilidades de aparecer en la primera página de los motores de búsqueda, comparado con cualquier otra clase de contenido.

No tienen por qué ser costosos: comprar contenido en forma de vídeo marketing no ha de ser necesariamente caro. El contenido de un vídeo destinado a redes sociales o blogs no implica una producción profesional, ya que puede tratarse de un contenido creativo y atrayente desarrollado con medios caseros que no suponen un esfuerzo económico, sino más bien una buena dosis de creatividad e imaginación. Incluso puede tratarse de vídeos realizados con un smartphone, puesto que si el contenido es atractivo e interesante para los usuarios, puede llegar a alcanzar mayor repercusión que una costosa producción audiovisual. Además, hay múltiples aplicaciones móviles, muy sencillas de utilizar, que ayudan a amenizar los vídeos y a aumentar su calidad.