Cada vez más profesionales deciden lanzar su proyecto online. Sin embargo, pocos de ellos son los que logran triunfar. Por lo general, el error no es el producto en sí, sino el modo en que ese proyecto se ofrece al público. En internet priman las formas, y únicamente entendiendo esto, es posible hacerse a la idea de lo importante que es realizar un buen marketing de contenidos. El contenido para blog no solo ha de tener calidad, sino estar hecho para ser leído en Internet. Comprar contenido a redactores freelance se perfila como la manera más eficaz de garantizar que el post para blog será atractivo y atrayente.

Cómo debe ser una web: 

– Debe tener un buen nombre. Con un dominio corto, fácil de recordar y vinculado al producto. Sin olvidar que cada país tiene su dominio.

– Tener a la vista información sobre la empresa y sus productos. Es importante provocar sensación de cercanía: con el idioma y alguna referencia cultural al país al que se dirige.

– Los botones de social media para compartir han de estar visibles: arriba, abajo o a un lado de la página principal.

Información actualizada, siempre.

– Usar botones, tipografía e imágenes grandes, así como formularios de contacto sencillos. Se trata de hacer el sitio “amigable”.

La información debe ser digerible fácilmente. Para esto, es mejor dividir el contenido en cápsulas de información. Es importante dejar espacios en blanco para conceder un descanso visual al visitante.

Agrupar contenidos, funcionalidades y tareas de forma lógica, sencilla e intuitiva para el usuario.

– Introducir menús de navegación.

El logotipo de la empresa irá en la parte superior izquierda de cada página.

Los enlaces irán subrayados.

– El buscador, el carrito de compra y el área de acceso restringido deben estar visibles, en la parte superior.

Respetando estas normas, se disfrutará de una web navegable y amigable para el visitante, quien, posiblemente, repetirá la experiencia.