El mundo 2.0 está avanzando a pasos agigantados, la interacción entre los usuarios se ha convertido en la nueva realidad de los medios online que no sólo buscan ofrecer los mejores contenidos sino que apelan a la participación de los receptores. Pero, ¿cómo luchar en este ámbito tan competitivo? La búsqueda de clientes potenciales se ha convertido en el objetivo primordial de las empresas. Y ante este reto surge un nombre: marketing de contenidos.

Una nueva forma de generar confianza y credibilidad a través de la creación de contenidos originales, capaces de atraer la atención de clientes potenciales sin la necesidad de tener que venderles nada. De esta forma, tanto estos escritos atrayentes como la visibilidad de la web en los primeros lugares de los buscadores, técnica que se consigue con el posicionamiento SEO, son los puntos clave que lograrán que los clientes apuesten por el proyecto.

Asimismo, otro de los requisitos es la redacción. Ofrecer contenidos de forma interesante, concisa y clara. Para ello, las empresas hacen uso de redactores freelance que elaboran textos de calidad y de forma periódica para publicar en sus webs. Una práctica que se ha puesto muy de moda entre las entidades puesto que ofrece la garantía de obtener visitas cualificadas en la página gracias a que se ofrecen contenidos relevantes acerca de un tema concreto, algo altamente demandado por los clientes.