El marketing de contenidos se dirige cada vez más al usuario “móvil”, es decir, a aquel que se conecta a Internet a través de su smartphone. Por ello, a la hora de comprar contenido, resulta interesante diferenciar qué se va a ofrecer en cada una de las plataformas desde las que se puede acceder: teléfono móvil o PC. Así se le hará saber también al redactor freelance que se contrate.

Ofrecer un contenido de calidad es en sí mismo una herramienta SEO y, si se ofrece optimizado para una web móvil, los navegadores premiarán al producto con un mejor posicionamiento.

Un dato importante es que, navegando por Internet a través del teléfono móvil, los individuos se decantan cada vez más por las webs móviles frente a las apps. Recientes estudios demuestran que los usuarios prefieren moverse en un entorno libre para acceder a la información y medios antes que en el contexto cerrado de una aplicación. De hecho, las aplicaciones más descargadas son las referidas a redes sociales u ocio, como Facebook, YouTube o Twitter y no las propias de empresas.

Otras estadísticas demuestran que tres de cada cuatro usuarios que han accedido a la información a través de una aplicación, lo han hecho solo una vez al mes ya que, frenado el boom inicial, dos de cada tres ya no se descargan prácticamente ninguna más. Por dicha razón, este nicho de mercado encuentra cada vez más dificultad para llegar al consumidor.

Otro dato que se debe tener en cuenta es que, incluso cuando se accede a la información a través de las redes sociales, el destino final sigue siendo la página web, por lo que generar ex profeso contenido para blog beneficiará a los resultados de los buscadores.

En definitiva, en la batalla originada entre webs móviles y apps, la ganan, por el momento, las primeras.

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