Entre las diferentes ramas del marketing de contenidos existen dos que se parecen más de lo que se piensa: el Social Media y el SEO (Search Engine Optimization). Ambas facetas son imprescindibles si, por ejemplo, un redactor freelance quiere darse a conocer en Internet.

¿Por qué comulgan estos dos conceptos? Según Business2Community:

• El 64% de las personas está interesada en seguir informándose acerca de una marca conocida.

• Los anuncios de pago son ignorados por un 75%, porcentaje muy alto que obliga a tomar la vía de las búsquedas orgánicas.

• Redes sociales como Google+ han conseguido convertir sus +1 en un factor SEO.

• Tanto Google como Bing declararon en el pasado que tenían en cuenta, a la hora de posicionar los sitios web, las menciones sociales.

Todo esto se fundamenta en que los buscadores priman los contenidos que consideran valiosos por los usuarios y estos, a la vez, creen más valiosa la aportación de un extraño que ya ha experimentado el producto que toda la publicidad originada por la propia empresa.

Optimizar una red social, que al fin y al cabo es lo que se consigue con el Social Media, es algo análogo a la técnica del SEO. En ambos procedimientos se busca que una página web figure en lo más alto de la lista, ya sea en la de los más vistos o en la de los más votados.

Si se quiere adquirir material ya optimizado, se puede comprar ese contenido, de manera que el tiempo que conlleva la herramienta SEO no lo consume el empresario o medio de comunicación.

En definitiva, tanto el Social Media como el posicionamiento SEO emplean la misma metodología: la medición. Con ese análisis se obtienen unos resultados mediante los cuales tomar una decisión, ya sea respecto al contenido para un blog o una red social. Potenciar su presencia en la red está en juego.

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