El marketing de contenidos está en constante evolución. Las técnicas tradicionales para atraer usuarios van quedando atrás y las imágenes adquieren mayor protagonismo en las redes sociales, así como los contenidos para blogs personales o corporativos. De acuerdo con las estadísticas, el contenido con efectos visuales llama mucho más la atención y tiene más posibilidades de generar engagement. Las imágenes no solo provocan sensaciones y reacciones, también establecen una conexión emocional con el público. Además, aportan una información mucho más fácil de consumir, comprender y retener.

Precisamente Facebook y Twitter han rediseñado sus plataformas recientemente poniendo mayor énfasis en los aspectos visuales. Pinterest, la plataforma de los tableros y las imágenes, es la tercera red social más popular en Estados Unidos, con 70 millones de usuarios y una gran capacidad de atracción y retención. Asimismo, la mayoría de marcas y empresas usan el vídeo como ingrediente básico en su marketing de contenidos. YouTube, Vine e Instagram ofrecen una enorme cantidad de oportunidades para la creación de material original susceptible de ser compartido en las redes sociales.

Ahora que conocemos la importancia de incluir imágenes para optimizar el contenido, también debemos saber qué funciona para sintonizar con las preferencias del público. Las infografías, que combinan datos, palabras e imágenes, han ido escalando posiciones al proporcionar información más rápidamente que los textos simples. Por su parte, los selfies y las fotografías realizadas por los mismos seguidores y fans de una marca están adquiriendo también mucha popularidad.

Si, en el proceso de elaboración de contenidos, los redactores freelance y la herramienta SEO son elementos muy importantes para generar resultados, la innovación y la experiencia de usuario son claves en la creación de material visual, sin olvidar las especificaciones técnicas de cada plataforma social. En cualquier caso, lo principal es preocuparse por crear o comprar contenido de calidad. Si el contenido gusta, los internautas lo compartirán y nuestra reputación online aumentará.