Estudios recientes sobre las tendencias de los usuarios en las redes sociales muestran que los consumidores están cansados de la publicidad. Los tiempos han cambiado y los internautas prefieren obtener información de una empresa o marca a través del contenido que publican y no de sus mensajes promocionales. Por lo tanto, el marketing de contenidos se posiciona como la mejor estrategia para aumentar la visibilidad de una marca.

Las redes sociales son una poderosa plataforma de difusión y ventas, y las empresas que apuestan por integrar sus estrategias SEO en ellas tienen más posibilidades de éxito.

El marketing de contenidos reduce, a largo plazo, la inversión de la empresa en publicidad, ya que esta estrategia genera confianza en el público objetivo, gracias a los mensajes informativos publicados en las redes sociales que, por otro lado, muestran el lado más humano de la marca. Además, los buscadores también incorporan las páginas de perfil en sus listas de resultados.

Los anuncios publicitarios también tienen sus ventajas, ya que canalizan el tráfico de una red social hacia una web. Esto supone una herramienta SEO muy útil, especialmente para los entornos e-commerce. Sin embargo, estos mensajes publicitarios corren el riesgo de ser catalogados como intrusivos.

Para los redactores freelances no basta con trasladar el contenido para blog a la red social. El profesional ha de tener en cuenta dónde se encuentran los usuarios hacia los que van dirigidos los mensajes, ya sea en una red social profesional, como LinkedIn, o en otra más amplia, como Facebook.

Por otro lado, para que el mensaje o la campaña genere viralidad y engagement, hay que tener en cuenta la hora a la que es lanzado, producir o comprar contenido creativo e involucrar al público objetivo emocionalmente. Así, el contenido de calidad generará más “me gusta”, será compartido por los usuarios y dará lugar a comentarios positivos.

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