El marketing de contenidos es el principal factor de posicionamiento SEO, por lo que el contenido para blog que se publica periódicamente también debe formar parte de la estrategia de social media. El contenido debe redactarse con un fin, con unos objetivos que estén integrados en la estrategia de social media de la empresa.

¿Qué hay que tener en cuenta a la hora de fijar objetivos ?

Son muchos los datos que hay que tener en cuenta, pero hay una premisa básica:  enfocarse en la cultura de atención al cliente, es decir, centrarse en los usuarios. Lo primero que ha de hacerse es un estudio de la empresa con respecto al mercado y su competencia; realizar un análisis DAFO señalando los puntos fuertes y débiles y tomando las oportunas medidas para paliar estos últimos. Este análisis habrá que enfocarlo hacia la diferenciación y el posicionamiento del producto o servicio ante el consumidor para que considere al mismo como su primera opción.

Para esta diferenciación debe cuestionarse qué puede reducirse, crearse, incrementarse y eliminarse con respecto a lo que el resto de competidores ofrece usualmente como: crear un plus que la competencia aún no haya contemplado, eliminar aquello que está pero puede no ser necesario, etc. Tras este paso han de fijarse los objetivos concretos que la empresa quiere conseguir en cada momento, ya que estos pueden ir variando a lo largo del tiempo.

Branding:  la empresa persigue crear notoriedad a la marca y ser visible, colocando el foco al alcance de sus publicaciones.

Tráfico y leads:  en este caso la empresa pretende derivar tráfico hacia su página web y conseguir engagement.

Ventas: es el objetivo principal de toda empresa. El foco está dirigido a obtener conversiones, es decir, que el tráfico atraído promueva una compra.

Fidelización:  se pretende que los clientes que ya han realizado una compra repitan.

Además de estos objetivos, existen otros denominados secundarios como construir una marca sólida donde se detecte que pueda encontrarse el público objetivo al que se quiera dirigir las campañas. Otro objetivo sería enfocar la estrategia hacia la obtención de tráfico cualificado, llevándolo a la landing page correspondiente y dirigiendo la estrategia a la captación de nuevos clientes mediante técnicas efectivas. Por último, un objetivo secundario a tener muy en cuenta es la prescripción, es decir, conseguir conectar con el target objetivo y los “prospects“, influyendo en la decisión de compra.

Imagen